sábado, 27 de abril de 2013

esa mota de desidia


especie de semilla
no como secreto
sino apelmazada
ausencia
insignificante basurita
mota del fondo del bolsillo
como si nada
la catapultas
ardid del fingimiento
cada filamento
cada puntada
es lino deleble
que escapa al recuerdo
que urde la pieza
hilo de sangre
hilo de baba
hilo de semen blanco
importuna al delirio
al menester deshilvanado
esa mota de desidia
ese inclemente desapego
esa necesaria libertad ajena
momento de piedra en el zapato
atormenta la vanidad
y rasguña el sueño 


viernes, 29 de marzo de 2013

Delicado ladrón



                                                     A Xochipilli.

Lento y suave
abres el telón brillante…
delicado dedos de ladrón
giras la perilla oscura de mi caja fuerte
untas tu brazo de elegante guante carmesí
y echas tu blanca luz de minero
descubriendo mi más preciado rubí
hurgando en el trono dorado,
espía de la cámara copiosa,
cúbrete de lívidos velos de sedas
cuando clame por ti
y escapemos hacia el sueño empapados
abrasados en collares de perlas 

martes, 12 de febrero de 2013

El plácido saber …



                                          a Xo.
Mas noche se hacía la noche
Sonoros los pasos por la calle
De vuelta tintineaban las botellas
Y más aceleraba el ansia

Crepita, al fin, el tablero
Profundos encestos al cuerpo de la poesía
Untando las manos de su melaza
Por alcanzar esa sustancia que te moldea.

Hurgando como puta las bolsas de un saco
Rascando como perro por la tusa
Husmeo en la madeja literaria
La metonimia, la sinécdoque o el oxímoron
Que abra paso desbordante al cantar nuestra armonía.

Busco como el borracho su alcohol
La metáfora que te diga
Y poder en mis líneas siempre paladear
El plácido saber de tu esencia en mi poesía.

martes, 15 de enero de 2013

Ese lugar



                        a Xo.
Hay un lugar
un territorio que no le pertenece a nadie
Es un paraje que al mismo tiempo la luna está en todas sus fases
y el sol es una flor tan grande como la noche
las noches son tibias, ardientes y frías
los días son cálidos, frescos y nunca acaban
Siempre hay danzas que danzan los nativos que no habitan ahí
Siempre suena el canto de los días pasados y los himnos jubilosos del día siguiente
La vida es vida sin muerte y la muerte descansa en el simposium que le ofrecen las almas idas.
No cierres los ojos, no está ahí dentro
No lo busques en el fin del mundo, pues ahí no hay fin
Tampoco intentes ir solo pues sólo se puede ver con cuatro ojos
Es una dimensión paralela que se suma a tu alegría
Redobla la bienvenida cuando de la mano llegas a compartirla
Solo puedes exacerbar tus sentidos en este país, cuando los sentidos de otro saben ser tu ser.
He estado ahí, he estado ahí… ahí se puede todo, ahí se crece como el roble, se fortalece como el mineral, se extiende como el agua, se es como el fuego…
Hace un tiempo no estoy ahí. Perdí mi entrada con la despedida amarga de la llave solícita de una cerradura triste y monócula.
Solo si se ve con los ojos del otro se entiende que no hay puertas, ni rejas, ni almenas: No hay llave que lo abra solo ego que lo cierra.
En este mundo que habitamos todo es objeto de robo, se ve en línea recta un mundo poseso que se destruye en sus fragmentos en sus individuos ferozmente solitarios.
Ven al lugar donde no hay tangible oro, mas que las luminosas cuentas del astro que nos viste de su ajuar, o las perlas suaves que la luna desparrama sobre los cuerpos desnudos que aspiran su paz como el pasto el rocío.
Este espacio existe infinito en el magnetismo invisible de dos corazones como bulbos que se encuentran. Cuando la punta de todos sus pétalos, como dedos tímidos, se alcanzan y sellan dentro
la bóveda celeste que cobija sus esperanzas, su placer de espejo.

martes, 25 de diciembre de 2012

Tu base


¿Por qué no eres la piedra en el camino
por qué eres sólo un vado
alargado como depresión
de constante y estable ausencia neblina
de mañana siempre disipada
al solar alumbrado por
la momentánea y súbita
estancia de tu aliento que pasa como tornado?

Una hendidura por la que caigo
y he caído mil y tantas veces más
la vorágine de tu gesto colmado
alargando atrás tu cuello
extensión sublime de la belleza
que ha languidecido finalmente en tantos cuellos.
Eres acaso aquél que he conocido como
inmasacrable repetición de noches
que se prometen eternas
de eternidades que amanecen como desilusión impostergable
otro llano, otro camino tamizado por los mismos pasos
Sigue andando, sin piedra sin fin ni fundamento
sin la estela que marca el blandir de mis pasos.

Quiero que seas ese monumento
en el que labre el ritmo dúctil
del aroma de la flor de mi pecho
elixir cóncavo de deseos convexos
donde emane el proscenio de tu alma
como vereda al cielo

¿He de continuar el recorrido
que marca el mapa deleznable
de la ruta conspicua que miente?
¿Y si no dejaras de andar?
¿O he de quedarme en este paraje
de ventiscas lluviosas que claman
los lugares pasados, los equívocos sondados
como el abandono, el reclamo y la parra?
¿Y si también te quedaras quieto?

Y así se queda uno en el mismo lugar
caminando en varado
con los pies insistiendo en llevar
el espacio a un nuevo prado
buscando la piedra donde pueda al fin
situarme y enhiesto frente a ti
ser tu base
alzarnos, desprendidos
crecer
noctámbulos
sin rastro.

esavini231212

sábado, 8 de diciembre de 2012

Me devastaste.


Me devastaste
y el prelado de mi estricta estupidez
cedió al martirio
al absurdo y sosegado vía crucis
al que me hice piso
y no, ni siquiera cargabas una cruz
me lanzabas escupitajos
hipocresías, latigazos como bromas
erigidas por la inocua crueldad
a la que parezco diana.
Depositario de la mierda
cuán vehementemente quise convertirla en abono
mas es un cementerio de sentimientos sublimes
intoxicados por la bajeza de la moral irrestricta y fulminante.
Era mi poesía para ti
mis palabras de alegría que fatigosamente fueron mermándose
al ritmo pendulante de tu incisiva tortura.
Y yo, ahora solo, torturándome inexplicablemente
con el sermón vació que serpenteó de tu boca
a mi corazón
busco para quien abdiques
los clavos, la lanza y la hiel.
¡Cuánta ausencia, cuánta soledad
cuántos golpes y abandonos!
El estoico se reiría de mí
el ateo ni una sonrisa me echaría, porque no dan limosna
y el creyente se compadecería de la inclemencia
propinándome un misterio patético
y un aburrido solipsista no atisbaría 
el pasmoso dique que se desvencija en mi esperanza.
Los alambiques de mi entusiasmo
se van vaciando sobre una tierra magra y putrefacta
a la arritmia de mi felicidad caduca.
Todo cae a la misma hora
el titilar de las estrellas, el brillo del sol, el trino de los pájaros
la brisa suave que despeina a los árboles
todo se detiene
se seca
Mis ojos secos, lágrimas secas
se hacen gruta fría y angosta
y en el mínimo y quieto oleaje de un quizás
la experiencia que vive en esa cueva desierta
de mi amor, se recluye en lo más hondo y alejado
donde puede escuchar al cuervo encorvando un “nunca-más”.
¡Amor! Es una bandera quieta y roída por el vacío,
un estandarte palaciego que quedó en ruinas,
una promesa respondida por el juicio tieso y maligno
de un falso deber ser.
Apremia el egoísmo y le desfachatado ‘qué-me importa’
solo la honesta Muerte sonríe eternamente
Veo claro que la luz al final de este túnel es el fulgor del sufrimiento
de la pena que sólo la jubilosa marcha hacia lo oscuro entiende
Me devastaste.
Persisten estas palabras como consuelo y consejo
No ames más
no mires a la belleza
¡Cuán feliz es el miserable
que no acaricia embobado el fin de su suplicio!
éste no termina, pero lo enmascara la mentira de lo que pudo ser.
Así cuando busques el alivio, sábete bien que no será cura
sino leña verde para arder un futuro al que no querrás llegar.
Con el martirio, la bofetada y desdén
lo perdí todo:
Perdí la fraternidad, el hogar y a la lealtad.
Gané la claridad de la amargura y la misantropía
y el premio de la nostalgia y la melancolía.
Absurdo prelado que me vuelve a bautizar
con el pesado chascarrillo de que ese placebo romántico también
irremediablemente se irá.

domingo, 18 de noviembre de 2012

y una buena mañana


Un encabezado degüella
el amanecer gélido
la irrupción del sueño en la incertidumbre
terrible para los sueños
en ellos hay certeza
trampolín de fechorías
desdenes
y un avatar del perpetrador
fingiendo el duelo del hacha
y la parsimonia del hachazo
el café es tan frío
los bocados se amalgaman
en la saciedad y el asombro incesante
la navaja ha ido ejecutando su mórbido fin en mí
hace milenios
cuando la muerte no se anunciaba
Mientras exprimo espinillas como quien
limpia la plata fina
Sanz lamenta su corazón partio
otro encabezado descabezado
retumba en la imbecilidad del recuerdo
una mañana, una buena mañana
presenció el último tirón de una danza de cojos
No había periódico que diera noticia de este
asesinato
No podría reportar mi propia muerte