miércoles, 10 de agosto de 2016

Detención

hay una eminente eyaculación
trastabillando en el interior de mi discurso
de la retahíla de juicios ociosos y visiones agudas
que tejen el vaivén de mis ideas

hay una máscara de ojos como grilletes
que vela mi intención por defecar la saciedad
con la que la bondad y la ironía del destino
glorifican la inmovilidad de mi felicidad.

Libertad, libertad, libertad…

hay un discurso que se masturba en
la indecisión que merodea la acción
hay una felación perturbadora succionando
la sangría del provecho
Hay ideas que se bifurcan en sí mismas
ahogando el manantial
echando los manojos de hierba a la tierra fértil

desahucio futuro, congoja presente, deseo pasado, muerte perene

Hay una muerte visitadora, rubicunda y noctámbula
en los ojos diurnos de un exiliado y gris atisbamiento
que otrora percibió la agonía de su regreso,
cuánto sufrió cuando nunca volvió.

Hay un orgasmo cohibido en el asombro
taimado que ejecuta la frustración
agazapado en la vacuidad incalculable de mi existencia
que doy bramidos como pinceladas
doy patadas como rimas ácimas
y estocadas como melodías delirantes

Mi libertad vibra en el vacío entre los barrotes

en el silencio entre cada palpitación.

miércoles, 6 de julio de 2016

A gusto


desnudo

Dedos de luz cálida
declaman por mi piel
pliegues sedosos de deseo
como poema
sempiterno
fuelle que palpita
en los tejidos cavernosos
de mis ganas que se yerguen
con la lengua ardiente
del sol
por la ventana
viola el astro mi intimidad
mi moral desnudada
ávida del hedónico pudor de un hoyo negro
en mi ferviente imaginación
constriñendo la rectitud del despojo
de la vergüenza del pene
que se hincha como orgullo
y flamante determinación
de calentar al mundo como el mismísimo Apolo
y grabar de mi conciencia
con el cincel de mi entrepierna
un solo clamor
vivir por placer y
la obligación del alma se desata
en la biológica agresión de la felicidad
del sol iracundo que amanece en el abdomen
rígido como las montañas que alzan
la plenitud de la alegría del cuerpo
como voz de las aves que vuelan del follaje de
mis pulmones abiertos y celosos
por el túnel de la verdad que se lubrica
con el ungüento de las sustancias de otro a quien yo ame
que soslaya la tristeza
y encumbra el amor
El espíritu está en la materia
blanca lechosa y rica que
con sangre bilis y fétido excremento
que armoniza con las flores marchitas
y la orgía de los gérmenes, hongos y gusanos.
La vida tan explícita como las lagañas, el mal aliento
y la nostalgia.
Mi cuerpo es el heraldo de mi imperio
y el emperador de mi conciencia son enlaces de carbono
y electrones excitados
Enlace y excitación
enlace y excitación
enlace
y
exitación
exit.


miércoles, 6 de abril de 2016

Ventanas abiertas

En mi casa mi madre cerraba las cortinas. Nosotros las abríamos. —¿Por qué dejan abiertas las cortinas? ¡Qué no ven que se mete el sol y despinta los muebles! 
Al menos yo quería ver para afuera.
También cerraba las ventanas. Siempre en la casa, menos las de los baños, estaban cerradas. —¿Qué no ven que se mete el polvo? Ahí simpatizaba porque en casa durante mucho tiempo, bien tendría que decir que durante un buen tiempo, la tarea de sacudir los muebles recayó en mí. La mayoría de los muebles en casa son libreros. Sacudir el polvo de ellos me parecía, supongo, una tarea muy honrosa. Limpiar esos artefactos que contienen el saber, que alojan el conocimiento y hospedan los secretos del mundo, era más digno que trapear el pasillo y los baños. Aunque ahora que recuerdo, en la cosa de la trapeada se involucraba el juego. Y ahora que hago memoria y traigo imágenes de entonces a mi cabeza… Manuel tenía su estilo propio muy quitado de la pena y a regañadientes, a ese nunca le gustó eso de las tareas domésticas…Siempre admiré, además su innata capacidad para zafarse de ellas. Andrés en cambio que refunfuñaba mucho tenía un estilo más juguetón, tal vez ese era su mecanismo de defensa. Y caigo en cuenta que su estilo espectacular, agazapado, con los brazos extendidos blandiendo “el mechudo” de lado a lado del pasillo haciendo el mayor escándalo posible. O a mí me  parecía algo así como un caballero de la mesa redonda abatiendo un dragón.
Lo curioso es que eso me enseñó quizás mucho de habilidades escénicas, de raport con el público, de manera que aunque él hiciera el quehacer, acababas involucrado y haciéndoselo más ameno, al menos.
Braulio, el “primo Genito”, así apodado por los otros dos menores que él…El verdadero amo y señor del zafarse…ahora cumple su condena, y desde hace varios años, lavando todos los platos habidos y por haber. No lo recuerdo moviendo un dedo, solo leyendo y tocando la guitarra y escondido por ahí.
En Abuja a Andrés le pidieron que no quitara las cortinas de su casa por una cuestión de estatus. Yo no tengo cortinas en mi casa y Manuel tampoco. En Nigeria seriamos pobres.

Hoy hace un calor insoportable. Tengo las ventanas abiertas y no entra ni el polvo.

viernes, 4 de marzo de 2016

Ma non troppo

Como un vals siniestro
que se compone de sombras
y matices de intenso negro
pálido gris y pardo vacío
se mecen mis ganas
Mi voluntad estremecida
murió junto con dios
un día de primavera cualquiera
Compases rilantando silencios
coronados de calderones
acompañan estrofas sin fin
conmemorando el momento
turbio que volcó el pentagrama
cuarenta noches y rítmicas mañanas
sin tempo ni brío
Ahora los preludios se agotan
las bagatelas se anquilosan
y en intermedios bravíos
se compone una sinfonía inconclusa
Breves estudios se deshojan
dejando solo en la cárcel de la partitura
una pieza torpe y monótona
que prevé el finale entonado
por un coro guango y desafinado.
Es la oda ma non troppo al hatío
assai.